Yekaterina (Catalina) II Alekséyevna de Rusia, llamada la Grande. (En ruso: Екатерина Великая). Nacida en Szczecin (Stettin), Pomerania, actualmente Polonia, el 2 de mayo de 1729 y fallecida en San Petersburgo el 17 de noviembre de 1796 según el calendario gregoriano. Reinó como emperatriz de Rusia durante 34 años, desde el 28 de junio de 1762 hasta su muerte y es apodada Catalina la Grande.

Catalina II de Rusia y Guerras Ruso-Turcas

Catalina hizo de Rusia el poder dominante en el sudeste de Europa después de la primera Guerra Ruso-Turca contra el Imperio Otomano (1768-1774), que fue testigo de algunas de las mayores derrotas en la historia de Turquía, en particular la Batalla de Chesma (5 de julio-7 de julio 1770) y la Batalla de Kagul (21 de julio de 1770). Las victorias de Rusia permitieron obtener el acceso al Mar Negro e incorporar las grandes estepas de la actual Ucrania meridional, en donde los rusos fundaron las ciudades de Odessa, Nikoláyev, Yekaterinoslav (literalmente: "la Gloria de Catherine", la actual Dnepropetrovsk), y Jersón.

En 1783 Crimea es anexionada a Rusia, apenas nueve años después de que Crimea accediese a la independencia del Imperio Otomano, como resultado de su primera guerra contra los turcos. Los otomanos iniciaron una segunda Guerra Ruso-Turca (1787-1792) del reinado de Catalina. Esta guerra resultó catastrófica para los otomanos y terminó con el Tratado de Yassy (1792), y la incorporación de Crimea a Rusia.

En el escenario político europeo, Catalina permaneció consciente en todo momento de su legado, y anhelaba el reconocimiento internacional como una soberana ilustrada. Ella sería la pionera para Rusia en el papel que Gran Bretaña jugaría más adelante en la mayor parte del siglo XIX y principios del siglo XX, la de mediador en los conflictos internacionales que pudieran, o no, conducir a la guerra. En consecuencia, actuó como mediadora en la Guerra de Sucesión de Bavaria (1778-1779) entre Prusia y Austria. En 1780 se creó la Liga de la Neutralidad Armada, destinada a defender la neutralidad de los mares de la Marina Real Británica durante la Revolución Americana, y se negó a apoyar a los británicos.

Desde 1788 a 1790, tiene lugar la Guerra Ruso-Sueca, instigada por el primo de Catalina, el rey Gustavo III de Suecia, que pretendía recuperar las provincias bálticas perdidas en Poltava. Sobrevalorando al ejército ruso, Catalina, se mantuvo en guerra contra los turcos, enfrentándose a crecientes pérdidas humanas, financieras e incluso territoriales al ser amenazada San Petersburgo por las victorias de la flota sueca. Pero la situación cambió cuando Dinamarca declaró la guerra a Suecia en 1789. Tras la Batalla de Svensksund en 1790, las tres partes firmaron el Tratado de Värälä (14 de agosto de 1790), por el que todos los territorios conquistados durante el conflicto serían devueltos a sus respectivas naciones, y se aseguró la paz por 20 años.

El mecenazgo fomentado por Catalina produjo la mayor evolución de las artes en Rusia, por encima de la de cualquier otro soberano ruso anterior o posterior a ella. Ella se afilió a los ideales de la Ilustración y se consideró a sí misma como "una filósofa en el trono". Mostró una gran preocupación por su imagen en el extranjero, y deseaba ser considerada en Europa como una monarca ilustrada y civilizada, a pesar de que en Rusia desempeñaba a menudo el papel de tirano. A pesar de que proclamó su amor por los ideales de la libertad y la igualdad, hizo más por atar al siervo a su tierra y a su señor que cualquier otro soberano desde Borís Godunov.

Catalina tenía la reputación de ser una mecenas de las artes, la literatura y la educación.
fuente: www.wikipedia.org


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